Artículos

NO DECIDAS MAÑANA LO QUE PUEDES DECIDIR HOY

imagen 1
Escrito por Ana Sayan

Por Ana Sayán*

 imagen 1

“No decidir es decidir.”
Harvey Cox

Dos mujeres se presentaron ante el rey Salomón con un niño en brazos. Ambas reclamaban ser su madre y querían que el rey decida con cuál de ellas debía quedarse. Salomón lo meditó y ordenó: “corten al niño en dos y den una mitad a cada madre”. Una de las mujeres reaccionó de inmediato y, aunque triste, rogó que se lo den a la otra mujer para que el niño no tenga que morir. La segunda mujer se mostró contenta con la decisión. El rey Salomón dijo entonces: “Den el niño a la mujer que pide por la vida del niño, ella es la verdadera madre”.

LA TENTACIÓN DE EVADIR LAS DECISIONES

Muchas veces tomar decisiones no es sencillo. Pueden generarnos estrés, ansiedad, confusión, sobre todo cuando no estamos seguros de qué decidir y tememos equivocarnos o no hacer lo correcto. Buscamos entonces, aun inconscientemente, evitar o postergar la decisión lo más que se pueda y enfocarnos en cosas sobre las que tenemos un mejor control. Con esto logramos un momentáneo alivio pero el resultado final es el estancamiento. Las cosas no avanzan y perdemos la capacidad de afrontar los problemas de forma responsable y efectiva. Como dijo Hayvey Cox “No decidir es decidir”, es decir, es dejar todo al tiempo y las circunstancias, y eso solo complica la solución de los problemas.

LOS CUATRO FACTORES

Para poder tomar buenas decisiones sin el peligro de equivocarnos o de que salgan mal las cosas, primero deben derribarse los cuatro factores potenciales que hacen que una persona dude en decidirse:

  1. Miedo: Este sentimiento muchas veces nos frena ya que crea la incertidumbre de que podemos hacerlo mal y eso puede repetirse en todas las decisiones. Se debe saber que el hecho de tomar la decisión es la parte más complicada de todo el proceso y si se fracasa eso debe ser tomado como un aprendizaje.
  2. Inseguridad: Para tomar una decisión debemos considerar las mayores posibilidades y en base a ello evaluar las consecuencias, pero aunque este proceso implica inseguridad no debemos paralizarnos por ella sino mas bien convertirla en un referente de apoyo.
  3. Falta de costumbre: Para poder tomar buenas decisiones y con la certeza de no equivocarse, debemos empezar por practicar la toma de decisiones. Empecemos por tomar pequeñas decisiones, para que cuando necesitemos tomar decisiones más complejas esto ya sea algo conocido y no nos genere tanta ansiedad o preocupación.
  4. Estrés: Vivimos en una sociedad en la que cada vez el estilo de vida se hace más agitado y tenemos que tomar decisiones con menos tiempo de evaluación. Es por esto que necesitamos darnos un tiempo prudente para considerar todas las alternativas y decidir de forma más concienzuda.

SEIS PASOS PARA UNA BUENA TOMA DE DECISIONES

Controlar los cuatro factores potenciales nos dará la atmósfera que necesitamos para una buena toma de decisiones. Una vez hecho esto hay seis pasos importantes que podemos tomar:

  1. Definir tus objetivos: Aclara lo más específicamente posible cuál es tu objetivo frente a la decisión que debes tomar y qué resultados esperas obtener.
  2. Conocer las opciones: Define todas las opciones que tienes, incluso las opciones con las que no estés de acuerdo o no quieras. Escríbelas y analízalas.
  3. Averiguar las consecuencias: Analiza todas las consecuencias que podría traer cada una de las opciones y escríbelas también. Lo ideal es tener al menos cuatro opciones antes de tomar una decisión.
  4. Evaluar las posibilidades: Avanza un paso y separa las consecuencias positivas y negativas de cada opción. Determina qué resultados se ven afectados frente a cada decisión y determina la importancia de cada consecuencia frente al resultado que deseas (del 1 al 10).
  5. Suprimir las consecuencias negativas: Escribe todas las consecuencias negativas que pueden ocasionar las opciones que aún han quedado en este proceso.
  6. Tomar la decisión: Se debe elegir la mejor opción de todas y decidir que harás para que funcione sí o sí. En esta parte no puedes mirar atrás ni reevaluar las decisiones hasta que hayas puesto en práctica la decisión tomada.

TOMAR DECISIONES TIENE SUS BENEFICIOS. 

Cuando los que están a tu alrededor ven que aprendiste a enfrentar los problemas y a tomar buenas decisiones podrás:

  • Inspirar más confianza a tus jefes, lo cual hará que te tomen en cuenta para las promociones
  • Predisponerte mejor al trabajo, evitando la queja y moviéndote a la acción.
  • Aumentar tu autoestima y buena percepción de tu persona hacia los demás, al demostrar seguridad y resolución.
  • Afinar y madurar tu intuición. Las buenas decisiones la mayoría de las veces se basan en buenas intuiciones.
  • Corregir los errores. Si alguna vez te equivocas en tomar una decisión, lo mejor para uno y para los demás, es admitir el error. Así se descomprimen las tensiones y se facilita el clima para hacer las correcciones adecuadas y retomar la tarea.

Es probable que no lleguemos a ser tan sabios en nuestra toma de decisiones como el rey Salomón pero te aseguro que si tomas en cuenta estos principios concretos reducirás drásticamente la distancia que te separa de poder tomar sabias decisiones.

*     Ana Sayán es coach de la International Coaching Community de Londres y especialista en Valores Humanos y Desarrollo Personal por el Character First Institute de México. Fue conductora en Radio Corazón y RPP Noticias, donde actualmente es la especialista en valores y actualmente dirige CRECE Consultores, su propia organización de consultoría para empresas y líderes. Puede escribirle a asayan@crececonsultores.com

Acerca del autor

Ana Sayan

Coach de la International Coaching Community – Londres, especialista en Valores humanos y Desarrollo Personal de Character First Institute – DF. México, Implementingpartner, Alta Dirección y Negocios en la Universidad de Piura (PAD), Directora General de Crece Consultores Perú S.A.C.

Especialista de Secuencia por RPP Noticias Radio y Televisión, brindando temas enfocados al desarrollo personal y familiar. Coach de Radio Corazón. Columnista de la Revista del Club Regatas Lima y de la Revista Viú del diario El Comercio.

Dejar un comentario