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Egoísmo: Cuando todo gira en torno a nosotros.

egoista
Escrito por Ana Sayan

Vivimos en una época donde la gente vive centrada en la autogratificación, en la superación personal, en el autoconocimiento, etc. es decir, en todo aquello que nos beneficie a nosotros mismos. Esto nos ha traído ventajas, pero también ha producido que cada vez nos preocupen menos las necesidades y el bienestar de los demás. Nos ha vuelto más egoístas.

La actitud egoísta es la tendencia a preocuparte solo en ti mismo, en lo que sientes, en lo que deseas y en lo que quieres, aun a costa de pasar por encima de los demás. Suele hacerse visible cuando las personas dicen cosas como estas:

• “¿Qué saco yo de esto?”
• “Tiene cara de pagar bien, dale un buen trato”
• “No tengo tiempo para ir a verlo”
• “Cuanto lo siento, pero eso no es mi problema”

¿Las has escuchado alguna vez? ¿será que tú también las has dicho?.. La experiencia humana nos muestra que nadie está libre de una actitud egoísta.

¿Nacimos egoístas?

Todo indica que tendemos a poseer cierto egoísmo inherente, sin embargo, también se nos enseña a ser egoísta. Por ejemplo, aquellos padres obsesionados por su trabajo y ausentes en casa suelen tener un hogar carente de amor y de límites. Estos padres llegan al fin de semana con un sentimiento de culpa por el poco tiempo que le dedican a sus hijos y los llenan de regalos y de cosas como una forma de compensarlos y cubrir su necesidad emocional. Esto solo alimenta y estimula una actitud egoísta en los hijos ya que es el modelo de comportamiento que observan.

Por supuesto, puede haber muchas otras causas. Las “justificaciones” para el egoísmo son interminables pero esto no es excusa para que las aceptemos como válidas ni menos aún para que las convirtamos en el centro de nuestra vida. Las responsabilidades y actividades son válidas, el esfuerzo para lograr metas es bueno, pero solo mientras no nos hagan perder de vista las cosas verdaderamente importantes y mientras no nos impidan, cuando las circunstancias lo ameriten, hacer sacrificios necesarios.

El antídoto al egoísmo: Generosidad

El egoísmo es difícil de eliminar, es como un castillo que debemos conquistar, pero sí se puede bregar con él. Te comparto cuatro ideas de cosas que puedes hacer para empezar:

1. Hazte responsable y rinde cuentas a otra persona para que controle tus progresos.
2. Busca una oportunidad de dar tu tiempo a alguien que no va a darte nada a cambio.
3. Obsequia algo que tengas y que te guste mucho. ¡rompe ataduras emocionales!
4. Hazle llegar dinero a alguien que lo necesita, pero sin tu nombre y sin decirle nada a nadie.

Nunca he conocido a nadie que lamente, al final de su vida, haber hecho buenas obras. Nunca. Todo esfuerzo, hecho con un corazón limpio y con amor, vale la pena y nos llena de un sentido trascendente y de paz.

El egoísmo hace que la gente se aleje de nosotros pero la generosidad les atrae hacia nosotros y es contagiosa. ¿Acaso no sería bueno ver que las personas nos aprecian sinceramente por la generosidad que les mostramos y se vuelven generosas también con nosotros?..

Acerca del autor

Ana Sayan

Coach de la International Coaching Community – Londres, especialista en Valores humanos y Desarrollo Personal de Character First Institute – DF. México, Implementingpartner, Alta Dirección y Negocios en la Universidad de Piura (PAD), Directora General de Crece Consultores Perú S.A.C.

Especialista de Secuencia por RPP Noticias Radio y Televisión, brindando temas enfocados al desarrollo personal y familiar. Coach de Radio Corazón. Columnista de la Revista del Club Regatas Lima y de la Revista Viú del diario El Comercio.

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